martes, 14 de octubre de 2008

"Es la hora de la política".

Ya lo apuntamos aquí unos cuantos post más atrás (no quiero decir con esto que tengamos la exclusiva) cuando pretendíamos reflexionar sobre el rumbo que, por culpa/causa de dejación de funciones, la política había tomado quedando al albur de los “mercados” en una especie de nirvana de sonrisa tonta cuando las vacas daban leche. Por eso me han congratulado las palabras del Presidente del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cuando ha dicho que “el Estado no puede quedarse al margen de la economía cotidiana de un país. Es la hora de la política. Es hora de que los políticos mundiales asuman el papel para el que fueron elegidos”, claro que han salido de la boca de un obrero que no ha pasado por Harvard o por ESADE (sin tener nada en contra de estas instituciones) y a lo peor no se valoran tanto.

Ahí está el reto ahora. La responsabilidad del gobernante. Recuperar el papel que corresponde a los que nos representan democráticamente. Gobierno y oposición. Cada cual con su modelo y con sus propuestas, pero con acción política, que ya se examinarán en las urnas.

Y esto lo dice el presidente de un país de los llamados “emergentes” que han hecho y siguen haciendo los deberes que les puso el FMI de acuerdo a un modelo de sistema financiero internacional que ha fracasado por la avaricia de unos pocos, sí, pero sobre todo por dejación política.

El mismo Lula que expresó públicamente su opinión sobre el sistema financiero internacional y el gobierno estadounidense en particular al decir: “Nosotros limpiamos nuestra casa. Ellos no. Pasaron las tres últimas décadas diciéndonos que necesitábamos hacer nuestra tarea. Ellos no la hicieron. No quiero ser verdugo de Bush, pero necesito saber cómo debo programarme. (Los países ricos) necesitan asumir su responsabilidad (pues los países pobres) no pueden convertirse en las víctimas del casino instituido por la economía estadounidense.”
Compartimos las palabras de Lula. Las hacemos nuestras y trabajaremos por su cumplimiento.

Ya se han puesto las medidas, no? Pues digan alto y claro que hasta aquí hemos llegado. No sea que ese ente que son los “mercados” remolonee para seguir estrujando la teta. La pasta y la garantía están ahí. Pues ahora a exigir cumplimientos y comportamientos. A volver a los créditos a la producción y a las familias y dejarnos de ingenierías y creatividades financieras especulativas. A reconvertir el casino en un lugar serio de trabajo.

Más adelante opinaremos sobre el repentino deseo de Gordon Brown de reeditar Breton Woods. Entre tanto estaremos atentos a los IBEX y los DOW JONES y su efecto sobre el empleo.