lunes, 1 de septiembre de 2008

Olympic minds (o algo así)



Agotados por el esfuerzo. Ebrios de ceremonias y medallas, los chinos recuperan su día a día. En algún sitio he oído o leído que los juegos olímpicos (aparte el mero acto deportivo) son una medicina de apertura al exterior y a la convivencia de efectos largoplacistas. Que no es baladí, por tanto, elegir en ocasiones sedes olímpicas en ciudades de países laxos con la democracia. Que esta experiencia servirá para abrir China al mundo y el mundo a China en este punto de la historia tan rebosante de contradicciones y paradojas; tan injusto y desequilibrado. Si esto es así, habría que preparar con celeridad un listado de países candidatos a la libertad y la democracia, y ofrecerles la posibilidad de vivir otras experiencias alejadas del sometimiento y la dictadura. Siempre se dijo que el deporte expandía la mente. Si es así, que todas las tiananmen del mundo organicen unas Olimpiadas.