sábado, 29 de marzo de 2008

¿Sentimiento de pertenencia?

-Bueno, todos menos Rodríguez Ibarra, que puso pegas al nombramiento, porque Alonso no tiene carné del PSOE…
Creo que las pegas de Ibarra fueron algo así como la guinda… Pero tener o no carné del PSOE no tiene ninguna relevancia. Me parece una idea bastante anticuada pensar que uno es más socialista por tener carné que una persona comprometida con el proyecto socialista, un juez progresista que se ha fajado a favor del proyecto socialista cuando las cosas eran muy difíciles, no ahora que las cosas parecen más fáciles. Creo que Toño Alonso es más socialista que muchos socialistas de carné, Elena Valenciano dixit en el plural.com.

Pues sí, completamente de acuerdo, el tener carné o no tenerlo no modifica en modo alguno las ideas. Ni el compromiso con un proyecto socialista. Pero claro luego está el compromiso con un proyecto de partido, que es el que te ha puesto ahí, el que te ha hecho visible y te financia una campaña para que te conozcan y reconozcan. Y el trabajo de decenas de miles de militantes anónimos que gastan horas de trabajo, teléfono, gasolina, ilusión, pegan carteles, reparten papeletas…, en localidades remotas y muy pequeñitas que suman votos; que pagan una cuota (a veces con bastante esfuerzo) y a los que les gustaría que los dirigentes de su partido fueran de su partido.

Nadie ha puesto en duda la capacidad y el compromiso de Toño Alonso. Ibarra tampoco. Ibarra mucho menos. El ejemplo Alonso, como portavoz parlamentario del grupo socialista quizá era una oportunidad muy visible (el portavoz en el parlamento es la voz de todos los diputados del partido que representan a los votantes de ese partido).

Y, sobre todo, más allá de la anécdota Alonso, es señalar que en ocasiones caemos en la tentación de nombrar equipos que a su vez nombran equipos que nombran equipos…, y algunas cosas han pasado en la historia no muy remota de este partido. Y tú, compañera Elena, como militante del partido lo sabes como todos los militantes lo sabemos.

Es simplemente eso, una humilde llamada de atención a las formas (que a veces se arrinconan por la altura de los fondos, pero costaría muy poco cuidarlas). La guinda en un plato bien elaborado representará muy poco, pero le da esa estética que lo hace apetecible. Por cierto, también me parece bastante anticuado argumentar como anticuado lo de que no hace falta carné para ser socialista.