sábado, 15 de marzo de 2008

De televisión...

de radio, de prensa escrita, digital, de... A estas alturas deberíamos saber discernir, clasificar, comprobar lo que nos cuentan. Lo peor, o lo mejor (según a quién le interese) es que lo que no sale en televisión no existe. Y lo que sale es la verdad suprema, incuestionable. Aunque esté manipulada. Es igual. Es el poder de la imagen, de la pantalla. Podemos mentir en el informativo de la tarde con una amplia sonrisa porque todo el mundo nos va a creer. Ha salido en la tele. Y seguiremos siendo felices. Ellos lo saben. Cada cual elige su cadena en función de sus gustos o del ruido que esté dispuesto a soportar. Nunca fué tan fácil ser feliz. Que nadie me moleste. Están dando mi programa.