lunes, 29 de marzo de 2010

Nobleza obliga




Salir en defensa de una mujer agredida (de cualquier persona agredida) poniendo en peligro la integridad y la salud es un hecho loable. Algo que dignifica y pone de relieve lo mejor del ser humano.

Abandonar la vida anónima a causa de este hecho puede ser comprensible por cuanto no es una acción común y sí algo noticiable (hombre muerde a perro). Algo que los medios convierten en portada como ejemplo de heroismo del siglo XXI.

Dedicar, a partir de ese momento, la vida a pasearse por platós televisivos llenando la saca desfaciendo entuertos a costa de la acción primera sigue siendo algo humano, aunque en este caso ponga de relieve lo menos mejor del ser humano.

Entrar en política con alfombras y fanfarria ostentando el cargo de adalid del observatorio de violencia de género (puesto creado ad hoc para él mismo) de la CAM empieza a ser sospechoso.

Meterse a conferenciante con verbo poco florido para ilustrarnos con que hay que abolir la constitución y la democracia, mientras apatrulla la ciudad, pasa a ser preocupante.

Pero lo más preocupante es que todo esto no lo hace sólo sino con la anuencia de cierta clase política de nuestro país que vive de la nostalgia y la demagogia. Del oportunismo de más bajo cuño para, en tiempos de desazón, instalarse en donde piensan nunca debieron abandonar. Nobleza obliga.

Esta derecha está claramente posicionada. Quizá cierta izquierda debería revisar algo su estrategia de posicionamiento.



La foto, como habréis notado, la he copiado de los genoveses