miércoles, 16 de julio de 2008

Pulso


Esto podría ser el juego de a ver quién mea más lejos o quién la tiene más larga que practicábamos en la adolescencia si no fuese por la irritación que va a producir en el glande de euskadi con tanto estirársela el lehendakari.

Cada vez está más despejada la idea de lo que se llega a ser capaz por una obcecación ilegal y tan poco compartida; tan electoralista. El PNV es un agente doble de aquellos de la guerra fría que pasaban información a los dos bandos para beneficio propio. Y el lehendakari un siniestro personaje de ficción con piel de cordero dispuesto a prender una mecha que supone controlada. Otra cosa es que el cuerpo de bomberos pueda luego sofocar el incendio sin daños colaterales. En este tipo de apuestas, en este tipo de pulsos, siempre perdemos los mismos. Yo todavía no tengo claro lo que puede pasar. Por lo pronto la legalidad parece que le revuelve el intestino.