martes, 30 de septiembre de 2008

Nuevo periodismo

Durante tres días Cáceres será el centro del mundo a través de esa ventana abierta a la comunicación que supone el III Congreso Internacional de Nuevo Periodismo. Tres días que prometen sensaciones y emociones para guardar en el disco duro de la memoria colectiva. Tres días para constatar, una vez más, la fuerza de la red. A partir de aquí ya no valdrán excusas. O nos subimos al tren o cantamos el adiós patria querida. Porque se va a notar.

La cita es el 30 y 31 de octubre, y el 1 de noviembre en el Centro de Cirugía de Mínima Invasión. Ponentes de primerísimo nivel procedentes de todo el orbe, periodistas, blogeros, medios de comunicación debatiendo en torno a la nueva forma de hacer periodismo, al papel de las redes sociales y los blogs dentro del periodismo, de la creación de opinión. El programa no tiene desperdicio; el tema aún menos. Y el lugar elegido…, eso sí que es gestionar bien el lugar de encuentro. Me temo que algo habrán tenido que ver en esto los amigos César y César. Un pasito más hacia 2016.

See you there.

Una explicación sencilla

Circula por la red (a la sombra del tomate, gigia.net, diariocritico.com, y en muchos sitios más, cienes de miles de descargas) una sencilla explicación del petardo que nos ha estallado en las manos mientras seguimos buscando culpables en lugar de remangarnos TODOS para limpiar la pólvora y reconstruir el sistema. Merece la pena entretenerse unos minutos con el video para alcanzar a comprender las bases sobre las que se edificaba nuestro futuro. Es un buen ejercicio de reflexión. Pero desde luego se impone con urgencia un poco mucho de acción y una reconsideración profunda sobre los cimientos que nos sostienen.


domingo, 28 de septiembre de 2008

Small thinks



Alicia.- ¿Podrías decirme, por favor, qué camino he de seguir para salir de aquí?

Gato de Cheshire.- Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar…




viernes, 26 de septiembre de 2008

No me gusta cómo caza la perrina


Quizá una de las soluciones para reconducir- paliar la crisis y generar confianza sea la de inyectar cienes de miles de millones y evitar así el hundimiento de otros brothers, fannies, freddies y otra gente de buen vivir; pero que esto lo diga W, que pasará a la historia por cargarse su propio país en solo ocho años, no sé, no me cuadra. No me gusta cómo caza la perrina, que decimos por aquí.

Un tío que se mete en una guerra con la oposición de todo el mundo excepto la de su fiel aliado imperio británico (yo creo que es el topo de U.S.A. en la U.E.) y la del suegro de A.A., solo porque se lo piden las petroleras y la industria armamentista para hacer más caja todavía y desestabiliza la economía mundial, no puede ser fiable ahora en la intervención y rescate del sector financiero. Es cuando menos sospecho que el paladín del libre-libre mercado, de la autorregulación y otros cuentos invoque ahora el Apocalipsis para dar el dinero de los contribuyentes a esos vampiros de Wall Street. En nombre y a cambio de qué. Yo no me creo que este pato cojo tenga una sola buena intención. A cambio de nada. A cambio de que los vampiros tomen una dosis extra de sangre y tomar fuerza para seguir mordiendo los desamparados cuellos de púberes desprotegidas.

Más bien creo que, con ese discurso de fin del mundo, quiere hacerle campaña al candidato republicano de la mejor y única forma que saben hacer los ultraneocon: apelando al miedo y a la catástrofe. Imponiendo la autoridad del padre protector. Que nadie piense que inyectando ese pastón va a haber regulación en ese país. No si vuelven a ganar los republicanos. Y ya sabemos cómo son los yankis a la hora de defenderse ante cualquier amenaza que ponga en riesgo la seguridad del Estado (me ha salido una frase FBI).

Pues eso, que no me lo creo.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Small thinks


No es cierto que el tiempo lo cure todo. Lo que ocurre es que aprendemos a vivir enfermos.

En la 63 Asamblea

Seguramente el titular que recojan los medios de todo el mundo sobre el discurso de Sarkozy (Presidente de turno de la UE) en la 63 Asamblea de la ONU sea el planteamiento de ampliar el Consejo de Seguridad y el G8, pero a mí me ha llamado la atención, en alusión a la crisis global (de rabiosa actualidad), el llamamiento a “moralizar el capitalismo financiero” y recuperar el “capitalismo prudente”. Estos dos términos tan sofisticados y apropiados para una disertación en tan distinguido foro tienen más interés cuando salen de la boca de un liberal-conservador (un tipo de derechas). Ya conocemos la habilidad gala para ampliar el diccionario político. Recordemos aquello de la cohabitación (cohabiter) que inventó Miterrand y que tanta práctica está teniendo con los tripartitos.

En cualquier caso Nicolás, que ha hablado en nombre de Europa (de la UE, quiero decir) pone sobre el tapiz las carencias del capitalismo inmoral y propone revisar el modelo para ejercer control y transparencia sobre el mercado. Y yo digo que se nos está llenando la boca ahora a todos con el tema y sospecho que se puede quedar todo en bonitas palabras. Por lo que vuelvo a proponer que pasemos de las musas al teatro y llevemos a cabo una honda reflexión que redunde en un firme propósito, y su consiguiente puesta en práctica, de enmienda del modelo actual que regule el mercado e impida para siempre los efectos mariposa.

martes, 23 de septiembre de 2008

Esperanza Mae S.A.U.



No podemos extrañarnos porque nada ha ocultado. Ni siquiera debemos poner el grito en el cielo pues sigue siendo votada (aún cuando su llegada fuese sospechosa) e incluso arrasando en sus particulares congresos. Lo que podemos hacer, lo que debemos hacer es recomponer una FSM maltrecha, herida de fuego amigo, y proponer una alternativa a la ciudadanía madrileña. Dejar de pensar que la FSM es el ombligo del Partido y trabajar con humildad y entusiasmo para ofertar progreso y servicios públicos a los madrileños. De lo contrario Esperanza (hasta el nombre le acompaña; RAE primera acepción) continuará con su fagocitosis extrema y no quedará una sola cama hospitalaria ni un pupitre que no haya que pagar para recibir una tirita o una dosis de conocimiento.

Eso sí, debemos estar preparados para cuando exija del Gobierno de España (de todos nosotros) que intervenga en la socialización de las pérdidas. Que los beneficios ya los privatiza ella al aumentar en un cuarenta por ciento el presupuesto dedicado a la gestión de los nuevos hospitales públicos de gestión privada. En lenguaje poético: esos hospitales construidos con el esfuerzo de todos los madrileños que gestionarán unos pocos como si fuesen la clínica Ruber.

Una historia pequeña.



Co-gestiono una pequeña sociedad de ganaciales (mi propia familia) desde hace más de veinte años. Con tres personas a cargo nos dedicamos, mi socio y yo, fundamentalmente a sobrevivir, intentando crecer en valores como la solidaridad, la ética, el conocimiento, el desarrollo personal, la convivencia, la democracia, la comprensión, la felicidad, etc… Para desarrollar estos proyectos requerimos de algunas materias primas básicas como alimentación, vestido, educación, algún medicamento cuando nos resfriamos y un techo donde guarecernos y donde salvaguardar la intimidad. Hasta ahora hemos ido tirando. Con altos y bajos creo que hemos ido generando valor añadido.

Pero no contaba con un error de gestión que no me perdonaré nunca. Hace unos años, animado por una extraña sensación de bienestar realicé la peor inversión de mi vida y que ha causado daños colaterales en la vida del personal a mi cargo. Coloqué todo mi patrimonio presente y futuro (la fuerza de mi trabajo) en la compra de una vivienda. En su momento pensamos que era una decisión meditada y acertada. Contábamos con dos sueldos que podían hacer frente a las posibles fluctuaciones del precio del dinero en condiciones normales. Y así fue durante los primeros años. Se trataba de una inversión para consumo propio, no especulativa.

Hace un año la empresa donde trabajaba cambió de gerente y decidió que mis servicios ya no le eran necesarios. Me quedé sin trabajo. En su momento no supuso un drama mayor que la frustración personal de verte sin empleo. Pero todo cambió a los pocos meses cuando empecé a escuchar y leer que algo muy negro se avecinaba, y empecé a constatar que tenía visos serios de realidad, entre otras cosas, porque nadie me quería emplear.

En este tiempo mi catastrófica inversión (por el encarecimiento de los precios y las subidas de euribor) se come mi prestación por desempleo y una buena parte del otro sueldo que entra en casa. Tampoco puedo vender porque nadie me compra. Dentro de muy poco tiempo mi banco amigo (aquel que en su momento casi me obligaba a aceptarle más de lo que le pedía) me exigirá las llaves y tendremos que abandonar la sede social. Mi sociedad de gananciales se ha ido al traste. Así de fácil. Así de trágico.

No me tengo por un lumbreras pero tampoco por un bobo o un iluso. Sé que nos movemos en un sistema capitalista de mercado donde los precios se balancean (o así debiera ser) al ritmo de la oferta y la demanda. Lo que nunca llegué a imaginar (“a dios pongo por testigo”, a pesar de haber iniciado los trámites de la apostasía) es que mis representantes oficiales (esos y esas a los que he votado; a los que he confiado la gestión de mi carta de ciudadanía) se vieran impotentes ante los desmanes de unos cuantos amantes de la usura. Veo que ponen interés (mis representantes oficiales) pero que poco parece que pueden hacer, más allá de consolar mi espíritu.

Tampoco quiero que parezca esto una derrota o una llantina. Un entregar la cuchara o una inmersión buscando la eutanasia. Solo quería contar una historia pequeña, la mía, que sospecho puede ser una entre millones que necesitan cura de urgencia. Lo que no alcanzo a entender es que se va a hacer con tantos hogares destrozados. ¿Nos los volverán a vender? ¿O nos propondrán un alquiler al módico precio de cinco litros de sangre al mes? Algo tendrán que hacer. No creo que existan puentes en el mundo en los que refugiarnos todos de la lluvia.

No me llamo Freddie ni mi socia Fannie, pero igual necesitamos ayuda.

viernes, 19 de septiembre de 2008

¡Allah-u-Akbar!



Por fin una manifestación argumentada contra la violencia de género, número, machista. Más o menos viene a decir lo que todos ya sabíamos pero no nos atrevíamos a manifestar. A ver, no está bien matar a una mujer porque se masturbe; basta con darle unos azotes correctores para meterla en vereda y corregir esa líbido. Si es que no hay nada como un buen catecismo para recuperar la integridad y las buenas formas. También se les podría cortar los dedos, pero entonces ¿quién cocina? Venga, unos azotes bien dados y a corregir esa actitud. Menos mal que todavía queda gente con integridad.