miércoles, 3 de junio de 2009

Para los a-políticos


Suponiendo que pueda existir esa especie. Para los desencantados de la política y los políticos, copio y pego de soitu algunas razones para acudir a las urnas el 7 de junio.


1. Piensa en todos los que querrían ir a votar en tu lugar y no pueden. Te aburre ir a votar a los próximos europarlamentarios. Pues bien, millones de ciudadanos del mundo menos afortunados que tú, darían cualquier cosa por ser europeos y poder votar este domingo. A pesar de todos sus defectos, la UE no admite dictaduras. En muchos países —como algunos de los del Este recién ingresados o pendientes de ingresar en el círculo privilegiado de Bruselas— los riesgos de golpes de Estado y retrocesos democráticos son más difíciles. No tendrás fácil explicarle a una joven turca occidental, que pelea desde hace años por la igualdad, por qué tú pasas de ir a votar.

2. Si tú no vas a votar, otros lo harán por ti. Siempre habrá alguien que ponga a los que van a mandar. Es probable que, por castigar a los que gobiernan, facilites el ascenso de los que menos te gustan.

3. Una menudencia que te afecta. Dependiendo de que ganen unos u otros estas elecciones al Parlamento, podría hacerse realidad la jornada de 65 horas semanales o continuar la de 40. ¿A qué eso te pone y te irrita?

4. El contexto importa, y mucho. Es la primera vez en 30 años —desde que hay elecciones al Parlamento Europeo— que se vota con una crisis económica global como telón de fondo. La peor de las sucedidas en el mundo hasta ahora según cientos de economistas e incluso el FMI. Ningún país podrá salir de esa crisis en solitario, por más que los políticos echen la culpa de muchos de los males a Europa.

5. Cúbrete las espaldas en el curro. Puede que no tengas trabajo o lo tengas amenazado, pero gracias al estado del bienestar que ha fraguado UE durante los últimos cincuenta años en el seno de Europa, hay subsidio de desempleo, pensiones y una sanidad aceptables. ¿No te vale? Ni siquiera en EEUU —ni en el resto del mundo, desde luego— la sociedad ha conquistado un estado de bienestar básico tan importante como el europeo.

6. El PE con más fuerza de la historia. Si la escasa fuerza moral y los lazos entre los países de la Unión Europea y sus tratados se debilitan, cada país tirará por su lado —cosa que está sucediendo en una parte durante la campaña y que favorecerá la alta abstención— y esos logros se deteriorarán o se irán al garete. Una mejora en la participación reforzará al Parlamento, incluso puede que influya en la renovación del futuro presidente de la Comisión Europea (ahora Durão Barroso, el último de las Azores). Con más votos y una vez que Irlanda ratifique la Constitución, las instituciones europeas se verán legitimadas para forzar una nueva agenda, porque la de Lisboa ha sido un fracaso.

7. Las cosas que te importan. En esa nueva agenda podrán incluirse temas como la inmigración, la política energética, el terrorismo o la política exterior. Frente a EEUU, Japón, Rusia u otras grandes potencias, mejor y con más fuerza para defender las posiciones comunes del viejo continente. Suena a tópico que la unión hace la fuerza, pero a menudo los tópicos son ciertos y no siempre se puede ir de original y alternativo. El tratado de Lisboa no es perfecto, pero en líneas generales sí es mejor que lo que tenemos. Dará más poderes a la Comisión (el gobierno de la UE) y acabará con las presidencias rotatorias. Poco a poco, nuestros propios gobiernos podrán tener límites que les vendrán impuestos por la UE.

8. Parar los extremismos. La historia demuestra que, a veces, las grandes crisis económicas terminan generando grandes movimientos sociales de protesta y los ciudadanos se vuelven masa, se radicalizan. La extrema derecha o la extrema izquierda engordan. Por más que te asqueen los grandes partidos europeos, socialdemócratas y populares, e incluso los progresistas y los verdes, los neofascitas y neoestalinistas siempre prosperaran menos con un Parlamento reforzado en Estrasburgo o con una Comisión en Bruselas que esté legitimada por los votos de los ciudadanos y pueda frenar posibles desmanes de grupos extremos. No es una broma. El lunes veremos quiénes han sido los partidos más favorecidos con la abstención.

9. De verdad sirve para algo. No está de moda, no es cool ni friki que a veces las manoseadas instituciones tengan razón. Pero, como en el caso de los tópicos, resulta que es verdad la afirmación de Bruselas para estas elecciones: "Las decisiones del Parlamento Europeo tienen impacto en tu vida diaria; tu voto determina la dirección que toma Europa".

10. Y lo conseguido hasta ahora... Si te da risa la campaña europea y buscas razones para votar, piensa en algo tan vulgar y a lo que ya te has acostumbrado, como que sin la Europa actual, tu euro no existiría. ¿Te gusta más con futilidades como esta?