martes, 3 de junio de 2008

Abrirse al mundo



Me encanta viajar. Conocer culturas y costumbres diferentes. Coleccionar postales y recuerdos de los sitios visitados. A veces pequeños detalles sin importancia pero que te hacen rememorar esos días de ciudadano extranjero. De curioso averiguador y atento peregrino de lo que ocurre en los lugares visitados. Las calles, las plazas, los rincones, los murmullos, las conversaciones. Pulsar la vida. Lo tomo como una cosa de enriquecimiento para el alma (que como nos enseñó Punset está en el cerebro). De aprendizaje continuo. Mi economía no me lo permite tanto como querría (más bien poco diría yo) pero trato de disfrutarlo. Debería ser un derecho constitucional para abrirse al mundo, viajar.