viernes, 20 de junio de 2008

17 céntimos; incluso nada

Móviles, fijos, ipod, blackberrys, messengeres, e-mails, y mucho más. Estamos hipercomunicados, supermegaconectados y todavía, en ocasiones, damos la espalda a quien nos necesita o espera una respuesta aunque sea un NO amable. Incluso estirao. También estamos en nuestro derecho a no responder, ya. Somos ciudadanos libres y conectamos y desconectamos a nuestro antojo. Esto en el ejercicio particular comoelpatiodemicasa, pero en el público, desde las instituciones, siempre se agradece la atención de la respuesta esperada (que no tiene por qué coincidir con la querida). Digo esto porque todavía estoy esperando un “a vuelta de e-correo” de un departamento servidor del ciudadano.

A los cargos públicos, nada más nombrarlos, había que darles un seminario de comunicación y atención al ciudadano, porque todo tiene su respuesta y, cuando no la hay, o no se tiene, la respuesta es “que no tengo respuesta”, oiga. Aunque quizá por eso se inventó lo del “silencio administrativo” o el servidor público callao. La próxima vez voy a utilizar una paloma mensajera; que esa no se mueve de allí si no trae razón de vuelta. Y tendrían que alimentarla y limpiarle la fina cal de sus desahogos. En fin, para ella (la administración) esta mano comunicante.


P.D. 17 céntimos es una expresión que acuñé para alguien cercano que a lo mejor me lee. Esta vez no tiene que ver contigo. O sí?