martes, 18 de mayo de 2010

funcionarios

Ya se que me tocaría ahora hacer un monologo como el de Amparo Baró en el Club de la comedia, pero no, ahora no toca.
He pensado mucho sobre el recorte de sueldo a los funcionarios, el día que Zapatero anunció el recorte del 5% (que por cierto no es para todos igual, cosa que me alegra) pensé que era una putada, porque si el gremio de trabajadores públicos (más protegido laboralmente puesto que trabajan para la administración) tenía recortes, me imaginaba como acabaríamos los demás. No creo que nadie esté de acuerdo en que se baje ningún salario, y yo menos.
Pero yo no apoyaré una huelga de funcionarios.
Porque no me parece justo que se movilicen sólo cuando les toca a ellos, que además son los menos perjudicados en esta crisis. Cierto es, que tener un sueldo de funcionario no es ser rico, pero tampoco han incentivado el consumo, siendo los que han tenido subidas de sueldo en época de deflacción.
Porque además se está haciendo política en contra de Zapatero, y de los socialistas (Durante los gobiernos del PP el poder adquisitivo de los funcionarios cayó un 5.9. Durante los del PSOE creció un 0.6).
Y porque además en un accidente de coche donde hay muertos, heridos graves, y gente desangrándose, al que se le ha roto un brazo no puede exigir que el médico le atienda antes.

2 comentarios:

Thorio dijo...

Completamente de acuerdo, B., con tu reflexión. Yo tampoco comparto la bajada de sueldos en ningún colectivo. Pero bien es cierto que muchos trabajadores de empresas privadas han sufrido-aceptado recortes mayores para no perder el trabajo. Es un tema jodido este. Lo que si me parece tener claro es el esfuerzo político que debemos hacer para invertir la correlación de fuerzas, es decir, que los "mercados" dejen de dictarnos la política, porque son voraces y siempre querrán más.

Por cierto, qué bien te explicas. Soy fan tuyo en todas las redes en las que participas, te sigo con interés y admiración.

Esquirlas de Aire dijo...

En breve tendréis sobre la mesa el Decreto-Ley del Gobierno, éste tan bueno, en el que pondrá negro sobre blanco una reforma del mercado laboral (traducido=despido libre). Entonces vendréis a decir que si solidaridad, que si huelga general, que si apoyadnos que primero fuistéis vosotr@s, y veremos qué pasa, porque "amor con amor se paga". Quien avisa no es traidor.