martes, 14 de abril de 2009

Euskaldun


Ese discurso rancio del PNV sobre la pertenencia y la pureza de sangre que les lleva (en su monumental mosqueo por la posible pérdida del poder) a repetir hasta la saciedad el apellido López con sonsonete, y asociándolo al término Presidente (según ellos Patxi nunca podrá ser Lehendakari) parece quedar fuera de juego a tenor de lo que podemos leer aquí. Bueno, seguramente es algo que todos sabíamos, pero conviene recordarlo para que algunos no se queden con la exclusiva de la raza. Imprecar viva y repetidamente invasiones y conspiraciones, por manido, no da patente de nada. No aceptar las reglas del juego democrático patenta cierto tufillo a totalitarismo nacionalista (valga la redundancia). Se ha firmado un documento concreto de gobernabilidad. Patxi López, el próximo Lehendakari, parece que lo tiene claro. Vamos a dejarlo que haga su trabajo.