domingo, 30 de marzo de 2008

sábado, 29 de marzo de 2008

¿Sentimiento de pertenencia?

-Bueno, todos menos Rodríguez Ibarra, que puso pegas al nombramiento, porque Alonso no tiene carné del PSOE…
Creo que las pegas de Ibarra fueron algo así como la guinda… Pero tener o no carné del PSOE no tiene ninguna relevancia. Me parece una idea bastante anticuada pensar que uno es más socialista por tener carné que una persona comprometida con el proyecto socialista, un juez progresista que se ha fajado a favor del proyecto socialista cuando las cosas eran muy difíciles, no ahora que las cosas parecen más fáciles. Creo que Toño Alonso es más socialista que muchos socialistas de carné, Elena Valenciano dixit en el plural.com.

Pues sí, completamente de acuerdo, el tener carné o no tenerlo no modifica en modo alguno las ideas. Ni el compromiso con un proyecto socialista. Pero claro luego está el compromiso con un proyecto de partido, que es el que te ha puesto ahí, el que te ha hecho visible y te financia una campaña para que te conozcan y reconozcan. Y el trabajo de decenas de miles de militantes anónimos que gastan horas de trabajo, teléfono, gasolina, ilusión, pegan carteles, reparten papeletas…, en localidades remotas y muy pequeñitas que suman votos; que pagan una cuota (a veces con bastante esfuerzo) y a los que les gustaría que los dirigentes de su partido fueran de su partido.

Nadie ha puesto en duda la capacidad y el compromiso de Toño Alonso. Ibarra tampoco. Ibarra mucho menos. El ejemplo Alonso, como portavoz parlamentario del grupo socialista quizá era una oportunidad muy visible (el portavoz en el parlamento es la voz de todos los diputados del partido que representan a los votantes de ese partido).

Y, sobre todo, más allá de la anécdota Alonso, es señalar que en ocasiones caemos en la tentación de nombrar equipos que a su vez nombran equipos que nombran equipos…, y algunas cosas han pasado en la historia no muy remota de este partido. Y tú, compañera Elena, como militante del partido lo sabes como todos los militantes lo sabemos.

Es simplemente eso, una humilde llamada de atención a las formas (que a veces se arrinconan por la altura de los fondos, pero costaría muy poco cuidarlas). La guinda en un plato bien elaborado representará muy poco, pero le da esa estética que lo hace apetecible. Por cierto, también me parece bastante anticuado argumentar como anticuado lo de que no hace falta carné para ser socialista.

Ken lee, una canción de amor

Pues eso, que cada cual canta como quiere..., o como puede.

¡Que viene el lobo!

Son ya muchos post los que Marc Vidal lleva escribiendo en su blog sobre el problema económico que estamos sufriendo/vamos a sufrir cada vez más. Yo no entiendo ni papa de esto, pero me gustaría saber. ¿Viene el lobo de verdad? ¿Podemos controlar la situación? ¿Contamos con las herramientas necesarias? ¿Se trata de una alarma exagerada? Nadie habla en ningún diario sobre el tema con la crudeza que lo hace él. ¿Tendremos que esperar mucho más? ¿Llegaremos tarde? ¿Dónde están los demás expertos economistas que no hablan? ¿Es el único que tiene las claves de la situación? ¿Nos están engañando? ¿Se ha dejado pasar una oportunidad irrecuperable de adoptar medidas ante la situación? Lo cierto es que el paro crece. La inflación no se contiene. No sé, pero de cualquier forma no me gusta como caza la perrina.

www.marcvidal.cat/espanol

jueves, 27 de marzo de 2008

porunavezenlavida

me he encontrado a este señor: porunavezenlavida que fue el que hizo el video del montaje del rey.
mira este que chisposo ips

el ; en peligro de extinción

via menéame leo una noticia que os trascribo:

El punto y coma está en peligro de extinción: este signo de puntuación se utiliza cada vez menos en Francia. Nos preguntamos si sucede lo mismo en España. Alberto Gómez Font, coordinador de la Fundación de Español Urgente, comparte esta preocupación por la paulatina desaparición del punto y coma, cada día más difícil de encontrar entre las páginas de los libros, por no hablar de la prensa escrita.

Para él, el punto y coma tiene varios enemigos. El más peligroso de todos es el lenguaje que se utiliza en los mensajes de texto en los móviles y en los chats. "Hay que hacer un verdadero esfuerzo para encontrar el signo en el teclado de los móviles y el lenguaje veloz que se utiliza en los chats y en el Messenger deterioran parte de la puntuación", indica.
Este tipo de escritura y de lenguaje que impera en la red no es propicio al empleo de una sintaxis compleja, campo de aplicación por excelencia del signo de puntuación. Ésa es la opinión de
José Antonio Millán, filólogo y escritor experto en puntuación. "No hay terreno para una articulación sintáctica como la que requiere el punto y coma". Gómez Font coincide con su visión: "Hace falta una sensibilidad que no es necesaria para poner una coma o un punto".
En la prensa escrita, la implantación de un tipo de escritura sintética y de frases breves importada del estilo anglosajón también ha contribuido a emplear el punto y seguido en detrimento del punto y coma, arrinconado a las tribunas de opinión y los editoriales.
Y mientras el punto y coma escasea, según Gómez Font, "la coma se reproduce como los conejos". Aunque desde la Fundación de Español Urgente todavía no se han emprendido campañas para la salvación del signo de puntuación como en Francia, donde existe un
Comité de defensa del punto y coma, no descarta la idea. "Aunque primero habría que enseñar a usarlo", apunta.
La Real Academia de la Lengua define el punto y coma como "una pausa superior a la marcada por la coma e inferior a la señalada por el punto". La máxima autoridad lingüística contempla tres casos de aplicación:
Para separar elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones complejas que incluyen comas.
Para separar proposiciones yuxtapuestas, especialmente cuando en estas se ha empleado la coma.
Delante de conjunciones o locuciones conjuntivas como pero, mas, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente, en fin, etc. cuando los periodos tienen cierta longitud y encabezan la proposición a la que afectan.
Y es que ambos expertos señalan la dificultad en el uso del punto y coma como una de las causas que lo han puesto en peligro: el signo puede ser sustituido por punto, coma e incluso puntos suspensivos. "No existen reglas fijas sobre su uso y, al no haberlas, la gente tiene miedo de meter la pata cuando está escribiendo textos formales", indica Millán.
Sin embargo, la reticencia al empleo de este signo de puntuación no es algo nuevo. El punto y coma apareció por primera vez en el taller del impresor italiano
Aldo Manuzio a finales del siglo XV y su uso fue extendiéndose por Europa a lo largo del siglo XVI, momento en el que también aparece en textos castellanos. Ya en 1582, un tratadista señaló que el punto y coma era "mucha particularidad y menudencia para la escritura castellana".
José Antonio Millán propone en su página www.perdonimposible.com
algunos ejercicios prácticos de puntuación (con sus correspondientes soluciones), en los que podrás comprobar si, además de en los 'smileys', sabes poner el punto y la coma en los textos.

miércoles, 26 de marzo de 2008

martes, 25 de marzo de 2008

Tocar pelo

La vocación de un partido político es alcanzar el poder. No de cualquier manera, sino con un proyecto que ilusione y convenza al electorado. Pero el objetivo último es llegar a gobernar, ya sea un ayuntamiento, una región (comunidad, nación, país…, que aquí la cosa es muy sensible), un estado. Con la mayor mayoría posible. Pero gobernar.
También se puede acceder al poder coadyuvando a la gobernabilidad. Pactando para constituir gobierno cuando no se obtiene una mayoría suficiente. Esto también es legítimo.

La cosa está en que cuando se toca pelo las hormonas se disparan. Al calor de las instituciones se está mejor. Y hay partidos con vocación pero con conciencia de que, por sí solos, nunca podrán gobernar (la sociología es como es). Y entonces aparecen las razones de estado y la responsabilidad para con la ciudadanía y la gobernabilidad. Y se hacen ímprobos esfuerzos y malabarismos varios por la unidad del partido y por el sostenimiento de las instituciones. Y se puede jugar un billar a tres bandas y a más. A las que hagan falta.

Esto es política. Y Carod no ha descubierto nada ni aquí ni en la China Popular. Ni contigo ni sin tí (sin mí) tienen mis males remedio. Por eso ha renunciado a plantear batalla a Puigcercós no sea que se atomice el Partido (o peor aún que “alguien” quede fuera de escena) y pueda dejar de estar. Y aquí estamos para estar. Y es algo muy legítimo. No me gustaría crear confusión. Pero también es legítimo decirles que sepan que sabemos para lo que están y para lo que quieren estar.

Es lo que tiene hablar idiomas. Que puedes utilizar una lengua para decir una cosa y otra para decir la contraria. En extremeño sería: no me gusta como caza la perrina.

Ibarra sabe muy bien lo que dice

Personalmente no pienso que Juan Carlos Rodríguez Ibarra haya puesto en cuestión el nombramiento de José Antonio Alonso como portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados. Tampoco su nombramiento como Ministro en la anterior legislatura, ni el de Pedro Solbes y Maria Teresa Fernández de la Vega y algun@s otros. No se trata de cuestionar personas de valía demostrada en estos casos. El mensaje va por otro sitio. Sabe muy bien lo que ha dicho.

Juan Carlos Rodríguez Ibarra (aun cuando hay quien piense que no) es una persona muy reflexiva y con visión de futuro más que demostrada. Nunca habla por hablar, sin haber meditado lo que dice. Pero yo no voy a hacer un ejercicio, que sería arrogante por mi parte, de traducción de sus palabras. Yo solo interpreto lo que he entendido como receptor de un acto de comunicación.

Y mi interpretación no es otra que el militar en un partido supone un acto de compromiso y, en ocasiones, de sacrificio personal. Y que la inmensa mayoría de los militantes de un partido político trabajan todos los días por ese compromiso adquirido voluntariamente, no solamente en período electoral. No vayamos a caer en la tentación de pensar que estamos en los mundos de Yupi.

Y a veces se tiene la tentación de constituir equipos sobre equipos conformados con personas (al margen de su valía personal) con débiles compromisos o con compromisos muy puntuales. Y no podemos olvidar que jugamos en una liga de sistema de partidos. Es el partido el que facilita la entrada en liga y el que sustenta su permanencia. Y esto solo es posible alrededor del compromiso que supone la militancia activa.

Para que lo que se quiere comunicar obtenga el canal y la repercusión adecuados, a veces hay que hacerlo sobre ejemplos que llamen la atención aunque parezcan inadecuados o inoportunos. Así se llega a un abanico más amplio de receptores. Aunque esto suponga un coste personal. Pero Ibarra se ha distinguido siempre por cuidar de su partido más que de él mismo. Siempre primó el interés general sobre el particular, aunque fuese el suyo propio. Y esto le honra más todavía.