domingo, 28 de febrero de 2010

Credo

Creo en ti, por tu capacidad y por tu sonrisa.
Creo en ti por lo que haces,
por tu actitud, por tu aptitud (que pedante)
por como te comportas creo en ti.
Creo en ti porque sé lo que persigues*
y no me canso de escuchar tu sueño
que es el mio, que es mi sueño (que egoista).
Por todo, por nada, por eso creo en ti.
Porque vamos a conseguirlo,
porque nunca nos cansamos, por eso
creo en ti.
Creo en ti porque otra vez vamos a salir
de esta y lo vamos a compartir.
Creo en ti porque aunque estés lejos
te estoy sintiendo cerca.
Creo en ti porque sin ti
nada tendría sentido.
Por eso creo en ti.
Díselo a todos.


PD.- A ver, la persecución no es más que lograr un proyecto de vida. Claro que a veces un proyecto de vida puede convertirse en un tratado de sociología.