viernes, 29 de enero de 2010

La Belén Esteban de la Judicatura


Un par de frases han sido suficientes para elevar a la juez Ángela Murillo al estrellato. "Por mí como si quieres beber vino" (a raíz de una petición de la abogada defensora de Otegui solicitando permiso para que su defendido bebiese agua); "es evidente que la Sala no ha entendido ni papa" (después de visionar un video de una intervención pública de Otegui en euskera).

El tecer poder del Estado (desde que Garzón inaugurara el show) no tiene suficiente con serlo y ejercerlo. Son conscientes de que lo que no sale en la televisión (y ahora también en la red) no existe ni es reconocido. Así que por muy juez que se sea hay que bajarse de la balanza del intrincado lenguaje jurídico y usar adjetivos y giros del dia a dia en la calle. Ya tiene la Murillo un club de fans en facebook. A lo mejor hasta se anima a intervenir en la Noria o hacerse tertuliana de Intereconomía o Veo7.

Si no fuera porque en sus manos está el destino de las personas, hasta me haría gracia. Maldita la que ahora me hace.