martes, 3 de febrero de 2009

No doy crédito


Es fácil de entender cuando se explica tan claro. La crisis en España (spain siempre is different)es un problema de los ciudadanos (familias y empresas sobreendeudadas)y del gobierno, no de los bancos. Es la economía real la chunga y no la ficticia-financiera. Esa economía real que nos obliga a tener cuenta abierta en un banco para todo (cobrar el sueldo, pagar los recibos...). En ese banco amigo que nos cobra comisión hasta por respirar, por tener nuestro dinero y apostar con él al siete negro en cualquier casino flotante de cualquier missisipi river. Así que los antaño generosos bancos que nacieron para dar ¿servicio público?, para ¿facilitarnos y arreglarnos la vida? se descuelgan ahora con que les estamos jodiendo la cuenta de resultados, y que es mejor que nos quedemos calladitos y no les incordiemos con molestas peticiones de crédito. ¡Qué incorrección por nuestra parte! ¡Que atrevimiento! ¡Si son ellos los que cargan con esta pesada carga! ¿Nos hemos parado a pensar que sobrevivimos bajo la dominación bancaria? ¿Que la única libertad que ejercemos es la de poder elegir el banco que nos domine? Estamos perturbando la paz de los banqueros, su solaz y su recreo. Cuando las tierras, en manos de caciques y de rentistas, no producían, se ocupaban para ponerlas a trabajar... Se llamaba reforma agraria. Si se siguen dando estas condiciones de parálisis bancaria, ¿habría que reformarla? Señor Miguel Martín: yo a usted tampoco le doy crédito.