En mi trabajo, como en muchos ámbitos de la vida, hay un montón de pelotas. No es algo nuevo, pero es algo con lo que yo no puedo, me enerva, me cabrea, y antes o despues va a producirme úlcera de estómago.
Ya se que que yo no soporto los alagos y que, quizás por eso, me repatea más, pero esto ya está llegando a un nivel exagerado.
Porque además esos pelotas acaban obteniendo en su vida lo que quieren a base de agasajo fácil e incoherente, y quizás por eso cada vez hay más pelotas, porque a veces es más facil conseguir las cosas lamiendo culos que trabajando.
Y eso es lo que vemos todos los días, pelotas consiguiendo ascensos, cuya única capacidad es la de dar coba.
Pero, aún a riesgo de que se me tache de "bicho raro", voy a hacer mofa de esa gente; porque no soy yo de las que se quejan sin hacer nada. Asi que queridos y queridas: VOY A LA CAZA DEL PELOTA