lunes, 6 de julio de 2009

Bajarse el sueldo


La política está llena de gestos, mensajes, simbología necesaria para fijar posiciones, criterios; marcar caminos e insuflar confianza en la ciudadanía. Para visualizar lo que de ideología (cada vez menos) separa a unos partidos de otros. Pero también tiene su puntito demagógico, de medias verdades y mentiras como puños. Dar ejemplo es siempre el mejor ejemplo en todos los órdenes de la vida, pero no debería valer engañar.

Así que la lideresa se baja el sueldo un dosporciento para decirnos que en época de vacas flacas todos tenemos que apretarnos. Es un gesto político que la honra, pero que trae más ruido que nueces. El año pasado dijo que se lo congelaría y al final se subió 600 euritos al mes. A ver en qué queda este dosporciento, porque una cosa es predicar… Y a mí que me gusta más oir “he hecho tal o cual cosa” en lugar de “voy a hacer”.
De todas formas me da a mí que esto de los sueldos es material sensible y siempre un tema subjetivo (¿cuál es el criterio para fijar un sueldo?) y si no que se lo pregunten a un mileurista.