viernes, 6 de marzo de 2009

Goberrnarr


Fué en una cena tras una jornada de congreso. Compartía mesa con señores de corbata que al día siguiente intervenían como ponentes. Estaba también Berkelia (no sé si se acordará). También había señores y señoras sin corbata. Nos acompañaba el chófer de un alto cargo de un ministerio con muchos años de servicio. A los cafés, apartado un poco el engominamiento de compartir mesa y mantel con desconocidos de diferentes procedencias, alguien habló sobre las ventajas del AVE y el transporte público en general, de la libertad de movimientos y esas cosas, y de lo innecesario a la vez que incómodo de manejarse con vehículo oficial. Fue entonces cuando escuché (de boca del conductor del alto cargo) el aserto más concluyente que oía en mucho tiempo.

-Pues si quieres mantener esa idea, no te subas nunca en un coche oficial. Porque si lo haces te garantizo que nunca más querrás bajarte.

La voz (autorizada)de la experiencia.

¿No le pasará un poco de esto al PNV, al declarar como golpe institucional la posibilidad de quedarse sin el poder, insinuando incluso que puede haber atentados inminentes?

Si es que somos como niños. Costaba tanto soltar el balón en el patio del colegio…