Los actínidos son un grupo de elementos que forman parte de la tabla periódica. Son llamados elementos de transición interna.
martes, 12 de agosto de 2008
Simpático

Cada vez me sorprende menos la capacidad que tengo para derrochar simpatía según pasan las horas y las copas. Es una habilidad que requiere entrenamiento; pero me encanta regalar sonrisas y hacer de la razón, con mucho hielo, el dogma que nos une (siempre que no me contradigas). Jamás pude entender no haberte conocido antes. Asientes cada gesto, cada palabra precisa, interminable y verdadera que digo entre sorbo y sorbo. Y yo me siento feliz y realizado. Necesario (que desaprovechado estoy cuando no bebo). Me siento el centro de la barra mientras prolongo con maestría las sílabas con erre para enfatizar el argumento y ser más convincente. Puedo pasarme el día entero desplegando simpatía y frases concluyentes. Así hasta el momento, crucial, en el que mi sistema financiero se resiente y me despido con abrazos y sonrisas pensando en volver al día siguiente, en el que espero intimidar un poco más para seguir construyendo una amistad on the rocks bien asentada sobre el mármol.
Lo nuestro va a durar e-ter-na-men-te. Eres parte de mí. Te llevo ya en la sangre. Solo se puede romper el día que me preguntes qué quiero tomar y yo no te conozca. ¡Pero eso no puede ocurrir nunca!
Lo nuestro va a durar e-ter-na-men-te. Eres parte de mí. Te llevo ya en la sangre. Solo se puede romper el día que me preguntes qué quiero tomar y yo no te conozca. ¡Pero eso no puede ocurrir nunca!
lunes, 11 de agosto de 2008
domingo, 10 de agosto de 2008
Ez-critor

Desde hace días tengo una irreprimible necesidad de escribir que está alterando mi sistema nervioso. Fumo como un cosaco mientras sostengo el bolígrafo y los pensamientos que se agolpan y atropellan las palabras.
Da igual sobre qué. Sin hilo argumental. El caso es escribir. Llenar de trazos y caracteres cualquier soporte que se deje. Quieto o en movimiento.
Si no fuese por la angustia que genera no mancharía el tiempo ni el papel. Pero es algo que me supera. Ya te digo. Es como cuando te vi por primera vez y noté esa sensación en el estómago que todo el mundo llama mariposas y yo identifiqué como diarrea letal. Cagarse a culo abierto.
Lo que ocurre es que cuando empiezo a emborronar de tinta la pantalla, con ese temblor convulso de la prisa, se van narcotizando las neuronas y enseguida quiero ver la última letra. Un punto diferente al de final, pero que tenga parecido.
Como ahora, que he dejado de escribir de pronto, y me he puesto a escribir para contarte esto.
Da igual sobre qué. Sin hilo argumental. El caso es escribir. Llenar de trazos y caracteres cualquier soporte que se deje. Quieto o en movimiento.
Si no fuese por la angustia que genera no mancharía el tiempo ni el papel. Pero es algo que me supera. Ya te digo. Es como cuando te vi por primera vez y noté esa sensación en el estómago que todo el mundo llama mariposas y yo identifiqué como diarrea letal. Cagarse a culo abierto.
Lo que ocurre es que cuando empiezo a emborronar de tinta la pantalla, con ese temblor convulso de la prisa, se van narcotizando las neuronas y enseguida quiero ver la última letra. Un punto diferente al de final, pero que tenga parecido.
Como ahora, que he dejado de escribir de pronto, y me he puesto a escribir para contarte esto.
sábado, 9 de agosto de 2008
La BoTiKa




Sala Barroco. Viernes y agosto. “El monstruo de las 2016 cabezas”. La BoTiKa. La incomodidad del lugar no evita la risa. La provocación directa sobre cómo se está manejando, por parte de las instituciones, eso de la capitalidad cultural europea.
Os dejo fotos con móvil.
Me quedo con la frase-slogan: “el Corte Inglés a Aldea Moret”.
Sigo agostando los días…, y las noches.
Os dejo fotos con móvil.
Me quedo con la frase-slogan: “el Corte Inglés a Aldea Moret”.
Sigo agostando los días…, y las noches.
viernes, 8 de agosto de 2008
Aniversario

Era domingo, o víspera, no sé, no estoy seguro. Sé que salí y que me dijiste que no tardara, que iban a venir después de tanto tiempo y no podíamos quedar mal. O que teníamos que quedar bien, ya no recuerdo. Pero venían. Eso es seguro. Paella es lo mejor. Echas arroz y nunca fallas. Estuve caminando igual, durante mucho tiempo. Para aliviar varices (son esas venas que hacen tanto feo, da igual el daño; total, nunca me dolieron) y permitir la circulación de ese momento que siempre perseguí sin dar explicaciones. Para pensar (esa extraña sensación que hurga en la memoria), y desandar el tiempo que siempre nos negamos. Cuando me besaste, no sé por qué, noté una despedida, una caricia húmeda y salada; como aquella vez que se apagó la luz y, a tientas, nos buscamos. Todavía me pregunto a qué de esa mirada, ese apretón que me hizo daño. No vuelvas tarde, me dijiste otra vez, cuando me estaba yendo...
No me preguntes ahora el tiempo que ha pasado. No lo sé. Solo sé que al ver mi nombre escrito, en la distancia, no supe volver. Pero te espero.
jueves, 7 de agosto de 2008
Mercado libre-libre mercado

Os dejamos un par de links con algunas relexiones interesantes sobre los precios y los salarios, la inflación y esas cosas que nos tocan las narices y el bolsillo ¿sin remedio? Compartimos la opinión de que el modelo económico actual debe sufrir algunos ajustes que frenen la usura y la especulación salvaje. No todo vale. No debería valer todo.
Publicado por
Thorio
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miércoles, 6 de agosto de 2008
Madrid es otra cosa

Definitivamente Madrid es otra cosa (ojo, Madrid, no los madrileños), es diferente. Sigue ese ritmo de ciudad “central”, donde todo se cuece. Donde hay que hacer ruido para no pasar indiferente. ¡Estos chicos de provincias que no se enteran de nada! Se entretienen con la crisis esa absurda que ya casi ni se lleva, cuando la pomada es diferente. Se trata de algo más amplio, más global. A ver, entre ZP y Fidel, mientras los bobos de provincias hacemos malabares para llegar a final de mes, urden una artimaña para vender ESPAÑA… ¡a ETA!. Si es que no nos enteramos. Nos distraen con cuatro tonterías de euribor y de hipotecas para vender el país. Que más dan los nuestros euros escasos si los opinadores, los estrategas con piscina y entrada de seguridad, opinan (para crear opinión) que España se vende; que un tipo que ganó las elecciones la va a entregar a cambio de nada.
En fín, estamos en agosto. Hay que rastrear noticias, y eso cuesta. Mejor las inventamos.
Estoy hasta los cojones de señoritos que escriben en los periódicos para pasar el tiempo. ¡Que hagan crucigramas!
En fín, estamos en agosto. Hay que rastrear noticias, y eso cuesta. Mejor las inventamos.
Estoy hasta los cojones de señoritos que escriben en los periódicos para pasar el tiempo. ¡Que hagan crucigramas!
martes, 5 de agosto de 2008
Se abrió la veda
Mal que nos pese ya lo dijimos hace unas semanas. Esto de las balanzas fiscales es un ejercicio democrático de transparencia que cada vez parece más innecesario por el lodo dialéctico e interesado que algunos personajes (me da igual igual su tendencia política) hacen de los datos. Sobre todo porque la utilización de los datos, al igual que los de las propias balanzas, son muy manipulables, inducen a error y a confusión y, como estamos viendo, a estúpidos cruces de palabras que llegan ya al insulto personal y colectivo. Esto del dinero siempre fue complicado. En las películas se mata por ello. En la vida real también. No es el caso (que yo soy muy exagerao) pero como esto siga así, con la cantidad de catalanoextremeños que hay (cientos de miles), las vacaciones en los pueblos de ambas comunidades (o naciones, o regiones, o territorios, o…) se verán empañadas por discusiones a favor y en contra de unos y de otros. Y lo que antes era contar batallitas al llegar al pueblo en torno a unas cañitas se puede tornar en cruce de miradas poco amigables y en dame lo que me debes-dámelo tú que me debes más.
Por eso insisto en que el Gobierno de España tiene el deber de explicar verdadera y claramente el significado de las balanzas fiscales, que no es otro que un mero dato estadístico confuso que no sirve más que para el uso y disfrute de los coleccionistas de gráficos (ya dijimos que puede haber tantas balanzas como estrellas tiene el universo) defectuosos porque no son ciertos.
Que los que están dedicados a la política activa se embarren de vez en cuando en defensa de los intereses de sus representados es normal, yo diría que a veces obligatorio. Pero que enfrenten a los ciudadanos en un juego peligroso de secesión es cosa bien distinta.
Propongo algo ya que hablamos de dinero. ¿Se debería multar a los profesionales de la palabra política cada vez que, a criterio de sus jefes (los ciudadanos), soltaran por su boca alguna estupidez como la que hoy comentamos? Mi voto es que sí, aún consciente de su imposibilidad.
Yo lo que quiero es tomarme las cañas tranquilo y aportar mi grano de arena para superar esta crisis.
Por eso insisto en que el Gobierno de España tiene el deber de explicar verdadera y claramente el significado de las balanzas fiscales, que no es otro que un mero dato estadístico confuso que no sirve más que para el uso y disfrute de los coleccionistas de gráficos (ya dijimos que puede haber tantas balanzas como estrellas tiene el universo) defectuosos porque no son ciertos.
Que los que están dedicados a la política activa se embarren de vez en cuando en defensa de los intereses de sus representados es normal, yo diría que a veces obligatorio. Pero que enfrenten a los ciudadanos en un juego peligroso de secesión es cosa bien distinta.
Propongo algo ya que hablamos de dinero. ¿Se debería multar a los profesionales de la palabra política cada vez que, a criterio de sus jefes (los ciudadanos), soltaran por su boca alguna estupidez como la que hoy comentamos? Mi voto es que sí, aún consciente de su imposibilidad.
Yo lo que quiero es tomarme las cañas tranquilo y aportar mi grano de arena para superar esta crisis.
viernes, 1 de agosto de 2008
Tirar la piedra y esconder la mano
Suele ser una estrategia de fondo eso de tirar la piedra y esconder la mano. Generar ruido y pedir disculpas. Conviene al recio debate que se va a generar en torno al modelo de financiación territorial en fechas próximas. Va unido a las amenazas y otros movimientos de ficha que se van vislumbrando. Siempre hay un sacrificado en aras de un objetivo perseguido.
Que la transparencia es un deber democrático debería ser una obviedad. Que las cosas hay que explicarlas bien sin importar cuantas veces haya que repetirlas, también. El estudiadamente desafortunado post del concejal Suñé ha cumplido su objetivo y evidenciado (por si a alguien le quedaba alguna duda) la potencia de la red bloguera.
El buen rollito empieza a disiparse siempre cuando nos tocan el bolsillo. Todos somos guays y nos entendemos, y nos queremos y nos intercambiamos hasta que la pasta aflora. Entonces, ¡aaamigo!, la cosa cambia.
Hacer públicas las balanzas fiscales es un ejercicio democrático. Explicar claramente su significado, también. Utilizarlas como elemento de presión es una gilipollez (engañosamente interesada) porque puede haber tantas balanzas como estrellas tiene el universo; o más. Es sabido que el dinero nunca fue democrático.
Alguien debería explicar, ¡alto y claro!, en prime time, (escribir en la pizarra como ha hecho berkelia en el post anterior con las vacaciones) las veces que haga falta que los saldos positivos o negativos de las balanzas están para eso, para cohesionar territorios, para cohesionar un Estado, un País, una Nación, un Planeta. Que estamos hablando de personas. De derechos y obligaciones. De convivencia.
Claro que siempre nos podremos ir a Marte, que hay agua, y podríamos empezar de nuevo.
Que la transparencia es un deber democrático debería ser una obviedad. Que las cosas hay que explicarlas bien sin importar cuantas veces haya que repetirlas, también. El estudiadamente desafortunado post del concejal Suñé ha cumplido su objetivo y evidenciado (por si a alguien le quedaba alguna duda) la potencia de la red bloguera.
El buen rollito empieza a disiparse siempre cuando nos tocan el bolsillo. Todos somos guays y nos entendemos, y nos queremos y nos intercambiamos hasta que la pasta aflora. Entonces, ¡aaamigo!, la cosa cambia.
Hacer públicas las balanzas fiscales es un ejercicio democrático. Explicar claramente su significado, también. Utilizarlas como elemento de presión es una gilipollez (engañosamente interesada) porque puede haber tantas balanzas como estrellas tiene el universo; o más. Es sabido que el dinero nunca fue democrático.
Alguien debería explicar, ¡alto y claro!, en prime time, (escribir en la pizarra como ha hecho berkelia en el post anterior con las vacaciones) las veces que haga falta que los saldos positivos o negativos de las balanzas están para eso, para cohesionar territorios, para cohesionar un Estado, un País, una Nación, un Planeta. Que estamos hablando de personas. De derechos y obligaciones. De convivencia.
Claro que siempre nos podremos ir a Marte, que hay agua, y podríamos empezar de nuevo.
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