Pues sí, se ha abierto la veda. Ya estuvimos hablando hace unas semanas de las balanzas fiscales y las reacciones y las consecuencias y todas esas cosas. Como me temía iba a ser la espita por donde se escaparan los primeros movimientos hacia el posicionamiento para la financiación territorial.
Es decir, primero calentamos el ambiente con los medios y las tertulias de barra de bar, para después lanzar envites. Se ha abierto la veda. Hay que ir al armario de las siete llaves a coger los cartuchos. Y eso que todavía no se han publicado las balanzas fiscales. Pero poco importa. La estrategia estaba preparada. Primero obtenemos el compromiso de su publicación (me temo que no habrá acuerdo sobre el modelo o los criterios; es más existen tantos posibles criterios evaluables como realidades de cada territorio) para luego exigir cumbres bilaterales sobre la financiación. La cosa va a estar movida.
Me pregunto si hay alguna falla en el avance del modelo territorial. Simetrías-asimetrías. No sé. Soy partidario de revisar los modelos cada vez que haga falta. Esta es una sociedad dinámica. Pero los partidos políticos que presentan candidaturas en TODAS las circunscripciones deberían contar con modelo propio, con un criterio común consensuado y aceptado. Quizá los congresos que se avecinan serían una buena oportunidad para debatir el tema y adoptar posturas.
Quiero seguir pensando que Zapatero ya tenía previsto el tema en la agenda, por lo que quiero seguir pensando que tendrá asimismo la componenda. Me resisto a pensar, todavía, que se gobiernan algunos asuntos con el extintor.
Los actínidos son un grupo de elementos que forman parte de la tabla periódica. Son llamados elementos de transición interna.
Mostrando entradas con la etiqueta territorios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta territorios. Mostrar todas las entradas
lunes, 12 de mayo de 2008
jueves, 10 de abril de 2008
Balanzas fiscales

Participo de la idea de que una democracia avanzada debe caracterizarse por la transparencia de sus acciones. Los ciudadanos tienen derecho a conocer en profundidad cómo se desarrolla la administración de los bienes públicos. Cuál es el destino de los impuestos que las personas físicas y jurídicas pagamos (los territorios no tributan). De dónde provienen los ingresos y en qué cuantía; y en dónde se emplea el gasto y en qué cuantía. De esta manera los mecanismos de seguimiento y control que nos hemos dado para vigilar la acción de gobierno estarán en disposición de realizar su tarea con eficiencia. España es una democracia avanzada.
Desde hace algún tiempo (cada vez con más insistencia, y con toda legitimidad) se está pidiendo por parte de algunas comunidades autónomas la publicación oficial de las balanzas fiscales de las comunidades para con el estado. Esto es, qué aporto a la caja común y qué recibo de ella, con la sola intención, se dice, de conocer el saldo de la balanza. También se ha puesto como argumento el acabar con cierta fama de insolidaridad que en ocasiones, y en determinados foros, se ha achacado a algunos territorios.
En contraposición, desde otras comunidades se aduce que la publicación de las balanzas fiscales tiene el peligro o al menos la tentación de solicitar una revisión profunda en el sistema de financiación autonómico atendiendo al saldo que cada territorio arroje en su balanza fiscal. Lo que pondría en peligro el equilibrio en el desarrollo territorial que la constitución reconoce (derechos y deberes de los ciudadanos independientemente del lugar en donde vivan).
En la sesión de investidura del martes 8, el candidato-presidente Zapatero comprometió la publicación de las balanzas fiscales en menos de dos meses. El debate, pues, se ha abierto irremediablemente. Y habrá opiniones para todos los gustos. Y reivindicaciones y acusaciones que irán bajando en cascada desde las élites políticas hasta el ciudadano de a pié a través de los medios de comunicación.
Más allá de las cifras, lo importante será convenir de común acuerdo que los parámetros que utilice el gobierno en su informe de balanza fiscal sean los parámetros aceptados (cada maestrillo tiene su librillo, y este es un tema muy complicado).
Y no digo yo que esto vaya a suponer un obstáculo o un problema al principio de solidaridad interterritorial. Por más que puedan surgir tentaciones, el equilibrio solidario está garantizado por el gobierno. Pero va a ser un debate intenso que, en cualquier caso (puesto que ha comprometido su publicación), el presidente Zapatero tenía, ya, marcado en la agenda política para esta legislatura.
Lo que seguramente será algo más desagradable (aunque no pase de pura anécdota) es que cuando lleguen los periodos vacacionales con el debate en todo lo alto y retornen los emigrantes a sus pueblos a descansar, surjan discusiones algo más acaloradas y se dejen de hablar paisanos y amigos de toda la vida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)